¿Por qué es importante que los pequeños jueguen?
Niño jugando con la bola del mundo
La infancia es el momento más importante para conocer el mundo

Es muy importante que los niños y niñas jueguen. De hecho, deben jugar casi todo el rato. En cada etapa de la vida los niños jugarán de maneras distintas. Al principio, lo harán de forma individual para, más tarde, pasar a jugar con otras personas de una manera más colaborativa.

En todo momento, esta actividad estará ayudándoles a descubrir el mundo. El juego no solo estimula capacidades como la imaginación y la creatividad, sino que también les ayuda a analizar lo que les rodea, prestar atención a lo que pasa y a memorizar aspectos del mundo que serán cruciales para su aprendizaje.

Imaginaos esta situación: el niño ve la llama de la vela y siente curiosidad por tocarla. Cuando se quema, siente una sensación de dolor que memorizará para no volver a tocar el fuego. El juego funciona de la misma manera.

¿Qué es el juego?

Podemos definir el juego como aquella actividad que tiene como objetivo divertir y entretener. Podemos aventurarnos a decir que el juego existe desde que el mundo es mundo. Los animales, sobre todo cuando son jóvenes, también se divierten jugando: no cabe duda de que son felices haciéndolo.

De la misma manera, los niños aman jugar durante horas. Y debemos facilitárselo y permitírselo, porque esta actividad es una herramienta educativa muy potente: si un niño no puede jugar, tristemente no desarrollará capacidades que otro niño que juega sí adquirirá.

El juego en la primera infancia

Cuando los niños y niñas son muy pequeños tienden al juego de forma natural. Es su manera de relacionarse con el mundo que los rodea. Los adultos debemos de facilitarles que realicen esta actividad porque les permite interactuar con los adultos y con otros niños.

Niños jugando
El juego es importante para que los niños se relacionen.

El desarrollo de la creatividad y de la imaginación facilitará que los más pequeños aprendan a moverse, a andar, a correr, a socializarse… Además de esto, establecerán vínculos afectivos con cosas, animales y personas. Los adultos que juegan con los niños desarrollan un vínculo emocional con el niño mucho más fuerte y sano.

El juego impulsa al niño a desenvolverse mental y socialmente. A través de él comienzan a entender y asimilar las reglas y comportamientos sociales. Además, es una herramienta muy eficaz para que comunique si está contento, ansioso o tiene miedo. Por eso los psicólogos y psicólogas infantiles lo utilizan para que pueda expresarse.

La importancia de de vuestra participación

Jugar con los adultos es una forma de aprendizaje que no pueden obtener jugando solos. Es necesario que los niños y niñas tengan la oportunidad de jugar de estas dos maneras porque el adulto es un referente y un modelo de comportamiento. Debemos estimularles y proponerles diferentes retos, nuevas actividades que estimulen le estimulen a encontrar nuevas soluciones a problemas y a retos. Desafiar al niño mediante el juego es una excelente manera de que desarrolle su inteligencia y su creatividad.

Y no nos cansaremos de decirlo: no hay mejor manera de reforzar los lazos afectivos. A través de esta actividad les demostramos al niño que le queremos  y que son importantes para nosotros a la vez que ellos también demuestran su amor por nosotros. Eso ayuda a que el niño sea feliz y tenga una sana autoestima.

Jugar todos los días un rato

Debido a nuestro modo de vida en el que nos falta tiempo incluso para nosotros mismos, a veces es complicado sacar tiempo y ganas para jugar con nuestros pequeños. A veces pecamos de apuntarles a demasiadas actividades extracurriculares que le pueden llegar a presionar; a veces, necesitan dedicar tanto tiempo a los deberes, que tienen muy poco tiempo para divertirse. Los adultos necesitamos recordar que la vida no son solo objetivos; es muy importante que el niño pueda “jugar por jugar”.

Por eso hay que tener especial cuidado y ofrecerles un espacio y un tiempo en los que puedan dedicarse simplemente a divertirse. El niño que vive en un entorno social que no permite que juegue es muy propenso a sufrir consecuencias psicológicas como un lento desarrollo.

Leer también es jugar

Niño leyendo con sus padres
La lectura es un juego imprescindible

Los juegos relacionados con la lectura son también fundamentales para el correcto desarrollo de los más pequeños. Si además les damos la posibilidad de interactuar con el libro a través de la tecnología, el juego será mucho más completo. La lectura interactiva es una opción perfecta para que los niños aprendan a expresarse a través del lenguaje. Además, no debemos olvidar la importancia de que vean los libros como un objeto con el que jugar. Un libro de cartón permitirá que los más pequeños puedan sentir muchas más sensaciones a través de la lectura porque podrán jugar con él sin temor  que se rompa. Si además el libro es audiovisual estaremos generando un plus de aprendizaje y divertimento.

¿Y vosotros? ¿Cómo jugáis con vuestros pequeños?

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