Cómo Promover la lectura en los niños

La lectura es una parte importante de la salud y el bienestar de los niños; de hecho, los niños que no aprenden a leer con fluidez pueden desarrollar, a lo largo de su vida, problemas emocionales y de comportamiento. Si quieres promover la lectura, has de tener muy presente que las habilidades que el niño aprende a edades muy tempranas le serán útiles en la edad adulta. Por esto queremos darte unos cuantos consejos para que introducir al niño a la lectura sea fácil y agradable.

Léele cuentos en voz alta

Debemos intentar que la lectura sea una actividad diaria. Tan solo unos minutos de lectura  tienen un efecto positivo en el fomento de su aprendizaje; además, también es una excelente manera de vincularte con tu hijo.

Continúa leyéndole en voz alta incluso cuando haya aprendido a leer solo.

Elije libros que estén un poco más allá de las habilidades de lectura de tu hijo, pero que aún pueda entender y disfrutar.

Lee con tu hijo

El niño que aprende a leer necesita practicar sus nuevas habilidades. Leer juntos todas las noches le da la oportunidad de desarrollar y ampliar sus habilidades. Además, si tiene problemas, será bueno que pueda practicar la lectura de los cuentos con alguien en quien confía.

Dale ejemplo. Los niños y niñas deberían vernos disfrutar de la lectura. Si ve a sus padres o al resto de la familia leyendo libros, periódicos, revistas…, asociará la lectura con algo importante y divertido.

Además, considera crear un rincón de lectura en casa que sea tranquilo y acogedor. Intenta almacenar libros cerca de esta ubicación.

Usa rimas, juegos, sonidos y canciones. Las canciones e historias tradicionales pueden aumentar las oportunidades de aprendizaje de su hijo. También es una excelente manera de exponer a su hijo a otros idiomas.

Integra la visita a la biblioteca entre vuestros hábitos y crea una en casa

Suscribe al niño o niña a la biblioteca lo antes posible (¡los bebés también tienen derecho!).

Limita el tiempo de visualización de pantallas. Intenta crear un tiempo para leer limitando el tiempo que pasa viendo TV, ordenador, tableta, móvil y videojuegos.

Dale al niño algo de control sobre cuándo y con quién leer.

Por ejemplo, si tu hijo quiere comenzar a leer un libro largo, ¡apóyale! Otra forma divertida de leer es interpretar las historias o crear vuestros propios sonidos.

Ofrece al niño cierta variedad de libros: de cartón, de papel, grandes, pequeños, audiolibros… y permite que él elija. Si el niño tiene algún problema de lectura, esto le ayudará a ganar confianza. Puedes decirle: “Tú eliges un libro y yo otro”.

Elige libros de una misma saga. Cuando el niño conozca al personaje protagonista del cuento, es probable que quiera saber más de él. Por eso en Blabook tenemos libros diferentes protagonizados por el hámster Babú.  

Libros infantiles para niños de 2 a 3 años

Mantén un registro de lo que lee su hijo

Usa un tablero de incentivos para alentar a tu hijo a leer, mantener un diario de lectura o hacer una lista simple. En un diario de lectura, el niño también puede registrar los pensamientos que despiertan los libros que lee. Algunos niños se motivan con esta actividad. De todos modos, si no disfruta con ello, no insistas. Lo más importante es que disfrute leyendo.

Fomenta la escritura

Leer y escribir van de la mano; los niños pueden practicar la escritura haciendo listas, manteniendo un diario, haciendo un catálogo de sus colecciones o escribiendo a amigos, familiares o personajes favoritos.

Elige historias con las que el niño pueda relacionarse. Busca historias y experiencias familiares o ilustraciones con las que se identifique.

Céntrate en el significado. Para leer bien, deben comprender el significado del texto, los conceptos y los sonidos. Si tu hijo es un lector impaciente, busca libros que se centren en la acción. Los libros con capítulos cortos o historias dinámicas lo alentarán a seguir leyendo. Es muy beneficioso agregue efectos de sonido o de voces a los personajes para mantenerlos interesados

Lápiz interactivo

Hay posibilidades de leer en todas partes

Anima a tu hijo a leer las señales de tráfico, el reverso de las cajas de cereales, etc. El tiempo dedicado a navegar por Internet también puede implicar la lectura, pero siempre es una buena idea supervisar al niño mientras está en línea.

Recuerda que los libros no están reservados solo para leer al acostarse. Podéis acostumbraros a leer  en el coche, en la parada del autobús o en una sala de espera.

¿Y si mi hijo no avanza en la lectura?

Cada niño tiene su propio ritmo, pero si notas que tiene problemas para prestar atención, lee correctamente pero no entiende lo que lee, le cuesta recordar palabras que debería saber o se frustra o deprime cuando lee, lo más recomendable es consultar con un especialista.

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